| Potenciar el Sistema Inmunológico: la clave para superar gran parte de las enfermedades. Hace unos meses se publico un artículo en la revista DSalud, tratando el asunto de los Factores de Transferencia, unas moléculas capaces de potenciar el sistema inmunitario humano hasta un 437%, lo que supone la superación por si mismo de un sinfín de enfermedades que aquejan al ser humano. ¿En que consisten estos Factores de Transferencia? ¿Cuándo están indicados? ¿Tienen efectos secundarios? ¿Cómo pueden conseguirse?
Factores de Transferencia para afrontar el cáncer. Este es el titulo del articulo referido de la revista DSalud paginas 44-52. El artículo se centra en la manera en que se están usando los factores de transferencia en la lucha contra el cáncer con excelentes resultados.
A continuación menciono una serie de datos relacionados con el producto que comercializa la casa 4Life con Factores de Transferencia así como pruebas realizadas y mi experiencia personal.
Para mas información les animo a consultar el artículo de la citada revista en su página www.dsalud.com/numero76_3.htm.
Existen dos razones muy poderosas para conocer de cerca este producto. Por un lado la satisfacción de ver como personas de nuestro entorno más próximo pueden mejoran su salud en problemas graves como cánceres, sida, tuberculosis, hepatitis, todo tipo de enfermedades auto-inmunes, etc., y por el otro la posibilidad de ganar dinero pues la distribución de estos productos a tiempo parcial esta muy bien remunerada.
Ya hace siglos que se sospecha que el sistema inmunológico puede ser la clave para superar muchas de las peores enfermedades que padecemos.
El empuje principal de la inmunoterapia comenzó cuando Edgard Jenner descubrió la primera vacuna contra la viruela. Dicha vacuna consistió en enseñar al sistema inmunológico a luchar contra una infección peligrosa. En los decenios siguientes se continúo investigando en esta dirección hasta que en 1909 Paul Ehrlich afirmo que la incidencia del cáncer seria mucho mayor si no fuese por la capacidad del sistema inmunológico de identificar las células tumorales y destruirlas cuando el tumor aun es pequeño. La evidencia experimental que se siguió los siguientes años demostró inequívocamente que el sistema inmune impide a los tumores desarrollarse y a menudo incluso que aparezcan, jugando pues un importante papel protector frente al cáncer.
En su libro La medicina natural en la lucha contra el cáncer, Dietrich Beyersdorff, dice comenzando en la pagina 47 en resumen lo siguiente: en toda una vida pasamos por varios episodios en que ciertas células cancerígenas se descontrolan y comienzan a reproducirse anárquicamente. En condiciones normales el sistema inmunológico logra identificar y destruir dichas células y el cáncer desaparece sin llegar siquiera a manifestar síntomas, pero en otras ocasiones si el sistema inmunológico esta debilitado o las células cancerígenas se camuflan rodeándose de ciertas proteínas, el tumor comienza a crecer y para cuando este es evidente el sistema inmunológico no tiene suficiente fuerza para hacerse con el.
Los métodos tradicionales de lucha contra los tumores excluyendo la cirugía, son la quimioterapia y radioterapia que se sabe que no curan, pues se limitan a reducir el tamaño del tumor, a pesar de lo que nos quieran hacer creer los medios de comunicación. Si le cuesta creer esta alegación pregúntese ¿Cuántas personas de mi entorno a las que se les diagnostico cáncer y fueron tratados con estas técnicas están vivas después de 5 u 8 años?. La verdad es que tergiversan las estadísticas para hacernos creer que la medicina oficial ha avanzado en este campo pero no es verdad, en los últimos 60 años no se ha avanzado en absoluto en el tratamiento del cáncer salvo rarísimas excepciones.
Se impone pues, probar los métodos naturistas que, libres de las dictaduras de las grandes multinacionales farmacéuticas, han avanzado en realidad en la investigación del cáncer con productos naturales, como es el caso de 4Life, enfocados a aumentar la capacidad defensiva del organismo para que sea él mismo, el que en mejores condiciones pueda luchar contra las células cancerígenas
Todos los animales nacemos con un sistema inmunológico completo pero que no sabe lo que debe hacer o cual es su misión. Se le debe enseñar dos cosas si pretendemos que sea efectivo: la primera es identificar a los gérmenes dañinos y la segunda saber como destruirlos.
En el sistema inmunológico, este adiestramiento de las células que lo componen (linfocitos, células T asesinas, encargadas de comer las células cancerígenas, etc.), se logra mediante unas moléculas presentes en los linfocitos, y el calostro que la leche de las madres secreta los primeros días después del alumbramiento.
Cualquier pastor sabe que una oveja muere en pocos días víctima de la más pequeña infección, si por alguna razón no puede mamar nada mas nacer.
El nombre Factores de transferencia se debe al investigador que los descubrió en 1949, el doctor H. Sherwood Lawrence. Sherwood demostró que se podía educar el sistema inmunológico sin necesidad de inocular anticuerpos reales como sucede en el caso de las vacunaciones, es decir, que estas moléculas contienen información de todos los agentes patógenos con los que ha tenido que luchar la madre y todos sus antepasados.
El doctor Sergio Estrada del Departamento de Inmunológica de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional de México, quien trabaja ya desde hace 30 años con estos factores dice que todavía hay quien no cree, ni quiere saber nada de los Factores de Transferencia pero se convencen cuando empiezan a tratar con los pacientes con el producto.
Los factores de transferencia son cadenas péptidas compuestas por decenas de aminoácidos que parecen almacenar toda la experiencia del sistema inmune. Su función es la de educar, enseñar a las células del sistema inmune a reconocer antígenos específicos que pudieran pasar desapercibidos. Trabajan para hacer al sistema inmune mas inteligente, y sus posibilidades son casi infinitas.
Se tienen muy buenas experiencias ya en el tratamiento de enfermedades producidas por bacterias, virus, levaduras y hongos y en enfermedades tan distintas como la tuberculosis (meníngeal, renal y cutánea), la lepra, la coccidioidomicosis, la diabetes tipo II no insulinodependiente, las dolencias renales, la otitis, el herpes Zoster y simple, la hepatitis B y C, la toxoplasmosis, la lishmaniosi, el asma, alergias, acné, bronquitis, eccema, la dermatitis atípica, la rinitis, la artrosis reumatoide, la psoriasis, la esclerosis múltiple o el sjogren, la enfermedad de Crohn, fatiga crónica, fibromialgia, lupus, resfriados y gripes, úlceras bucales, envenenamientos causados por la alimentación y cánceres como el de riñón, próstata, melanomas, linfomas, etc. Y en general en cualquier enfermedad de tipo infeccioso o auto-inmune.
La medicina alopática tiene problemas para admitir este hecho puesto que se trata de una visión completamente distinta de los modelos farmacológicos “normales” según ellos.
Existen ahora dos medios científicos en que se esta trabajando para la utilización de los factores de transferencia, uno de ellos tiene que ver con la obtención de los mismos a partir de los glóbulos blancos o leucocitos y la otra mediante la extracción de tales factores del calostro y una sustancia procedente de la yema de los huevos de las aves.
Hay que decir sobre este último proceso, que es fácil de obtener, no tiene efectos secundarios, y su costo de producción es bajo en comparación con otros productos usados en el tratamiento del cáncer como los interferones y las interleuquinas.
Recordaras que la palabra “vacuna” deriva de la palabra latina “vacca” puesto que Edgard Jenner tuvo mucho que ver con este animal en el desarrollo de su vacuna. Pues hemos vuelto a mirar a este animal preparado como se sabe para resistir un gran numero de microorganismos* a fin de aprovechar su calostro. (*Hasta que el mal de las vacas locas dañó un poco esta reputación).
La relación del calostro con la inmunología es conocido desde mucho tiempo atrás, en Estados Unidos se uso como antibiótico hasta el descubrimiento de la penicilina y desde miles de años los médicos ayurvedicos han documentado los beneficios de esta sustancia natural. Y en nuestro país la casa Soria Natural, de hecho fabrica desde hace un tiempo un producto a base de calostro que pretende subir las defensas.
Pues bien, desde hace ya unos años la empresa americana 4Life ha estado comercializando este producto en Estados Unidos como un complemento nutricional y sus investigaciones han producido constantemente mejores resultados. (También en sentido económico, en el año 2003 consiguió el puesto 15 entre las 500 empresas privadas americanas de crecimiento más rápido, según la revista “Inc. 500”). Se trata de una mezcla de calostro y otras sustancias debidamente combinadas que han producido resultados espectaculares.
El doctor Darryl See, director del Instituto of Longevity Medicine de California y director de una clínica en la que aplica los factores de transferencia a los pacientes de cáncer se propuso determinar los efectos anticancerígenos de dos productos de la empresa 4Life y su conclusión no pudo ser mas clara, “ambos productos, afirmo, inducen la destrucción de las células eritoleucemicas K562 a un nivel desconocido en la literatura medica conocida”.
Hasta hace poco la investigación con productos naturales para potenciar el sistema inmunológico daba como mejor resultado menos del 50% de aumento, pero el factor de transferencia procedente del calostro lo hizo en un 103%.
Los doctores Calvin McCausland y Emma Oganova diseñaron un estudio para probar la influencia de los factores de transferencia en las células asesinas naturales, las encargadas de destruir el cáncer y Anatoli Voroviev de la Academia Rusa de Ciencias Médicas dirigió un equipo de pruebas independientes a doble ciego. Los resultados demostraron concluyentemente la capacidad de los factores de transferencia para reforzar la actividad de las células asesinas naturales en un 283% e incluso en el caso de un producto un mas avanzado el Transfer Factor Plus en un 437%!
Además, los resultados de este experimento científico demostraron que las células asesinas naturales activadas por los factores de transferencia mataron el 99% de las células cancerígenas, lo que supera por mucho la capacidad de defensa natural del cuerpo. La muestra de 4Life potenció la actividad de las células asesinas naturales más que el fármaco Interleucina-2 utilizado en Rusia de manera estándar.
Los resultados han sido tan extraordinarios que para sorpresa de la propia empresa 4Life, el Ministerio de Sanidad ruso aprobó hace ya varios meses el uso de sus factores de transferencia como moduladores inmunitarios en hospitales y clínicas de la federación.
Evidentemente queda mucho por investigar en el campo de la inmunoterapia pero de momento los factores de transferencia están produciendo resultados asombrosos en todos o la inmensa mayoría de quienes los prueban.
Según Manuel Villaplana, gerente de la clínica naturista Cea-Nature de Valencia, y escritor de varios libros sobre medicina natural, él no recuerda haberse topado con un producto tan efectivo en sus 30 años ejerciendo la naturopatía, y puede contar muchas experiencias positivas recientes con este producto, entre ellas las de eliminar problemas infecciosos en que los antibióticos no habían logrado ningún avance positivo.
Mi experiencia personal mas espectacular tiene que ver con una paciente afectada de la enfermedad de Still del adulto, una especie de artritis reumatoide muy virulenta, cuyo sistema inmune comenzó a reaccionar después de 11 días de tratamiento a base de 5 cápsulas diarias, supurando pus por las articulaciones afectadas después de que un tratamiento con antibióticos administrado en urgencias no hubiese causado ninguna reacción.
Otro producto de esta misma casa indicado para la mala circulación, Recall, probado por mi madre a razón de 4 cápsulas diarias, causó la total desaparición de sus manos rojas, hinchadas y frías que había padecido durante más de 20 años.
En cuanto al sistema de comercialización, la opción mas lógica es probar los efectos de los productos en uno mismo o el entorno mas próximo, especialmente en algún conocido con una grave enfermedad. Cuando no se tiene mucho que mejorar lógicamente no se notan sus efectos aunque siempre viene bien potenciar el sistema inmunológico ante la posibilidad de estar gestando un cáncer u otra enfermedad de mal
pronóstico que aun no ha dado síntomas de su presencia.
Debe saber que las células cancerígenas se reproducen por bipartición, es decir que una se convierte en dos, dos en cuatro, cuatro en ocho y así sucesivamente, y que el paso entre generaciones se produce entre 3 semanas, para los cánceres más galopantes y 9 meses para los mas lentos, de lo que se deduce que para cuando un tumor puede medirse en milímetros o centímetros debe haber pasado muchos meses incluso años antes de producir los síntomas propios de la enfermedades, que es por lo general cuando solemos acudir al especialista a efectuarnos las pruebas pertinentes.
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