|
El juego tradicional que durante siglos constituyo la única forma de ocio del pueblo cántabro, especialmente en las zonas rurales, siendo la bolera el verdadero centro de comunicación social entre sus gentes, se ha convertido en las últimas décadas en un verdadero deporte de alta competición a costa de perder aquel carácter y el sabor popular que lo caracterizaba.
Terreno de juego
El campo de juego, bolera o corro ha de tener forma rectangular al menos en la parte que comprende la caja y el campo de birle. Sus dimensiones pueden variar en función de la categoría pero una bolera tipo mide entre 30 y 34 m. de largo por 8 de ancho. |