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Introducción

El Pasabolo Tablón es una modalidad bolística cuyo objetivo es golpear con la bola los tres bolos colocados al final de un tablón para que el impacto los lance lo más lejos posible, pudiendo alcanzar el bolo una distancia superior a los 45-50 metros. Ese recorrido de los bolos se producirá en un primer momento por el aire, alcanzando alturas entre 10 y 20 metros, para luego caer y avanzar por tierra hasta detenerse, jugar en el que se contabiliza y puntúa la suma de los tres bolos. Esta podría ser una descripción inicial muy básica en la que destacan los tres elementos fundamentales de la práctica del Pasabolo Tablón: la bolera, las bolas y los bolos.
 

La bolera

La bolera se compone de dos zonas fundamentales, la zona de tiro y tablón en la que se desarrolla la parte básica del juego, y la zona de rayas, hacia la que salen despedidos los bolos tras el lanzamiento.

La zona de tiro está dominada por una superficie lisa o con una ligera pendiente a favor de unos 6 metros de longitud, en la que el jugador toma el impulso necesario y realiza una breve pero intensa carrerilla de entre 3 y 6 pasos, para posteriormente lanzar la bola con la mayor fuerza y destreza posibles sobre el tablón. Este importante elemento del juego que el da el original nombre a nuestra modalidad es una tabla de unos 20 cm de ancho por 8 metros de largo con una ligera acanaladura cóncava que obliga a una mayor preparación técnica.

Al final del tablón, se sitúan tres agujeros o cajas alineadas perpendicularmente a la dirección de la bola. En esas tres cajas se colocan los tres bolos, en posición vertical, con la ayuda de arcilla.

 
 

El impacto de la bola contra los tres bolos hace que estos salgan despedidos hacia la zona de rayas. Esta es la segunda zona importante de la bolera. Se trata de un campo con 50 metros de largo y 20 de ancho cruzado por 7 cuerdas perpendiculares al tablón y cada una separada de la anterior por 5 metros. Estas rayas determinan el valor de la jugada conseguida en el lanzamiento, sumándose el valor de la raya en la que queda cada uno de los tres bolos. Las rayas tienen un valor de entre 10 puntos la más cercana al tablón, hasta 70 la última, por lo que la puntuación máxima en cada jugada podrá ser de 210 bolos (3 bolos que alcancen la raya de 70). Las categorías inferiores a la 1ª (2ª, veteranos, juveniles, cadetes, infantiles, etc.) juegan con una o dos rayas menos para facilitar su nivel competitivo ya que sus limitaciones técnicas o físicas dificultan más sus posibilidades de alcanzar con asiduidad esa raya de 70.

 
 

Los bolos

Se llama así al elemento que sale despedido por el aire tras el impacto con la bola. Al igual que la bola y el tablón son de madera, generalmente de rama de agracio o encina, de forma cilíndrica, miden 35 centímetros de largo y apenas pesan 100 gramos. En cada tirada se plantan tres bolos, que son los que el jugador ha de tratar de proyectar lo más lejos posible.

Las bolas

Su forma es muy similar a las utilizadas en otras modalidades como los tres tablones o el bolo burgalés, con una agarradera o llave de dos cavidades en la que el jugador introduce el dedo pulgar en una y el resto de la mano en la cavidad más grande.

La bola de pasabolo difiere en varias características, fundamentalmente en su reducido volumen y su gran peso de entre 5 y 7 kilos para los adultos. Las bolas han de estar torneadas con maderas duras como el manzano o acerón.

Entre los elementos también necesarios para la práctica del pasabolo tablón cabe destacar, aunque solo sea por encima, la arcilla que sujeta verticalmente los bolos sin cabeza cuando esperan el impacto, y también el agua, cuya presencia es fundamental para el deslizamiento de la bola por el tablón y para borrar las marcas de las bolas anteriores en la tabla para que el jugador sepa localizar sus posibles fallos.

 
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