Los Carnavales en la Juventud Santoñesa
"Magníficos han estado en verdad los bailes celebrados en este centro de recreo los días domingo y martes de Carnaval y domingo de Piñata; mucha animación, mucho bullicio y muchas máscaras.
Pero el baile de Piñata ha sido el «non plus ultra» de todos los celebrados en esta sociedad, ¡qué mujeres más hermosas! qué trajes tan elegantes... qué «maremagnum».
Si fuera a describir todos los trajes necesitaría todo El Eco, pero tampoco quiero pasar por alto algunos que llamaron verdaderamente la atención.
Vi uno de segadora... que era la mar, otros de echadoras de cartas, de cantineras jerezanas, chulas, etc., esto tocante al bello sexo, por más que el sexo feo también tenía buena representación, y si no ahí están el abate y Enrique lll que no me dejarán mentir, lo mismo que los disfraces de Rigoleto y Sargento Federico que gustaron mucho.
Además había un gran surtido de capuchones y chulas con más o menos gracia, en fin un poupurrit completo.
A las diez empezó el baile, y a las once no se podía dar un paso por el salón, y las parejas se tropezaban al bailar... y a las tres de la mañana terminó en medio de la mayor animación.
Al marcharnos del salón con el corazón triste por haberse terminado los carnavales, no pudimos menos de exclamar. ¡Y ahora hasta otro año!". |